Próximas presentaciones de la novela Doble Vida en el Laberinto

Todas las presentaciones previstas para estos días están canceladas. En cuanto superemos estos momentos tan difíciles se volverán a planificar en:

- Librería Hojablanca de Toledo

- Librería Alejandría de Pozuelo

- Biblioteca Pública Municipal de Rivas 

Mientras tanto, la novela sigue disponible en AMAZON (papel y ebook), en la web de la editorial (Ediciones Alfeizar) y en todas las librerías que mantengan abiertos sus canales de venta. Especialmente en Arganda la podeis conseguir a través de Librería Guillén.

Nos vemos pronto. Cuidaros mucho

 

Un sueño que se hace realidad

La ilusión de un niño se cumple cincuenta y tres años después

Entrevista al autor de Doble Vida en el Laberinto

El porqué y el para qué de la novela y algunas reflexiones sobre el autor y los personajes

Soy un ser humano

cuyo destino quiso hace casi sesenta años, que naciera hombre y español en el seno de una familia de cultura occidental y católica. A partir de ahí, la educación recibida gracias al esfuerzo y dedicación de mis padres, mis más de treinta y cinco años de trabajo, mi larga vida como esposo, padre y abuelo, me han llevado hasta lo que soy hoy.

 

No me considero mejor, pero tampoco peor que el resto de personas. Reclamo mi derecho a que me respeten por lo que soy, al mismo tiempo que cumplo con mi deber de respetar a los que son diferentes o no piensan como yo. Confieso que mi vida ha estado llena de aciertos y errores, de lecciones aprendidas, de rectificaciones en mis posicionamientos cuando lo he considerado oportuno, fruto del análisis de las ideas y pensamientos que otros me hayan podido transmitir. La vida me ha enseñado a buscar lo que nos une, más que lo que nos separa; a no perder tiempo en discusiones por temas irrelevantes y fuera del camino crítico de nuestra existencia.

 

Soy firme defensor del trabajo en equipo, ya que es la única forma que he encontrado para avanzar en los proyectos vitales o laborales en los que he participado. No estoy afiliado ni soy cautivo, de ninguna organización política, sindical o similar. En mi vida democrática he votado a más de cinco siglas diferentes y trato de ejercer de la mejor manera posible mi libertad de elección. Tolero mal los fariseismos que se han adueñado de nuestra vida cotidiana y que tratan de envolver con falsas promesas y frases grandilocuentes, con maquillaje verbal, personal y postural, con campañas de autobombo; los deseos reales de dominar al prójimo y adquirir poder a toda costa. Me enervan las dobles varas de medir aquello que es o no correcto, en función de si lo hacemos o nos sucede a nosotros, o a los demás.

 

Aunque las cosas estén mal por sí mismas, considero que hay agravantes que hacen mucho mayor el delito cometido; por ejemplo, cuando un político roba, cuando un sindicato se gasta en corruptelas o inmundicias las subvenciones de los cursos de formación o cuando un sacerdote comete abusos con menores o un juez prevarica.

 

Estamos inmersos en momentos turbulentos en la sociedad que nos rodea, con falsos profetas augurando sucesos inminentes, imposibles de evitar y convenciéndonos que, a nivel individual, no podemos hacer nada porque no somos nada. Ello me lleva a reclamar desde este “blog”, mi derecho a opinar y mi deber de aportar mi granito de arena para revertir este catastrofismo que impera.

 

Nunca jamás, la humanidad estuvo en un nivel de progreso y oportunidades como las que tenemos en la actualidad. Si sabemos enfocarlas en la dirección adecuada estaremos en el albor de un paraíso. Si  por el contrario, las usamos para dominar unos a otros, para enriquecernos ilícitamente, para destruir al que llamamos enemigo porque no piensa como nosotros, para esclavizar al indefenso, para destruir nuestro entorno, estaremos irremediablemente a las puertas del mayor de los infiernos.