Falso silencio nocturno,

travestido de calma aparente,

visionado como vacío ausente

y envuelto en manto oscuro.

 

Cual diablillo me introduzco

galopando falsamente

en la dormida mi mente,

y un revolucionado frenesí descubro.

 

Rebotando de muro en muro,

algunas veces alegre,

otras apenas tristemente,

creando imágenes de futuro.

 

Juego de azar mental en impulsos,

cual rompecabezas, aleatoriamente,

dibuja preciso y muy lentamente,

la visión de un próximo mundo.

 

Quiero grabar el detalle más minúsculo

que pueda cuando despierte,

traer de mi vuelta durmiente al presente,

sin neblina ni humo.

 

Luz de rayo diurno

mi rostro golpea fugazmente,

el ojo vacila levemente,

fauno interno en fuga intuyo.

 

En reactivo instinto, me asusto,

retengo recuerdos emergentes, 

vuelvo a mi presente,

roto el sueño, poco a poco lo asumo.

 

Siento un último susurro,

dice que volverá periódicamente,

que forzará mi sueño yacente

y me revelará futuristas asuntos.